La observación de Marte PDF Imprimir E-mail
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Domingo, 16 de Septiembre de 2007 08:23
MarteMarte es el primero de los planetas exteriores, es decir, el primero con una órbita más extensa que la terrestre y, por lo tanto, observable en plena noche desde nuestras latitudes.

Por lo general, este planeta aparece en el cielo como una estrella de color rojizo, un poco más luminosa que la Polar; sin embargo, cada dos años se “enciende” y llega a ser tan brillante como as estrellas más luminosas, como Arturo o Antares. Este fenómeno tiene lugar cuando Marte se encuentra en oposición, es decir, cuando se halla en dirección opuesta al Sol, visto desde la Tierra. Imagen: Cosmopedia Online.


Marte a simple vista


Puesto que la órbita de Marte es muy excéntrica, no todas las oposiciones se verifican a la misma distancia. Si el encuentro se produce cuando el planeta está en el afelio (posición de máxima distancia del Sol), se dice que la oposición es afélica y la distancia que separa al planeta de la Tierra es de unos 100 millones de kilómetros. En las oposiciones pehélicas, en cambio, la distancia se reduce a tan sólo 56 millones de kilómetros y entonces Marte resplandece como un astro magnífico que supera en luminosidad a Júpiter. En estas circunstancias favorables, el planeta rojo se ve bajo desde nuestras latitudes, sobre el horizonte, al sur, proyectado en las constelaciones australes de Capricornio y Sagitario.

A menudo se dice que incluso a simple vista sería posible determinar el periodo de rotación del planeta, teniendo en cuenta simplemente su variación de color.

En efecto, al girar, el planeta presenta regiones de diferente tonalidad. Pero en la práctica resulta muy difícil conseguir tan notables resultados. En cambio, cuando está tan brillante, es muy fácil distinguirlo de las estrellas, porque ninguna consigue igualarlo en luminosidad.

Marte con telescopio

Marte observado a través de un potente telescopioA diferencia de Venus, marte requiere cierta potencia óptica para obtener una imagen satisfactoria. Con instrumentos pequeños no es posible distinguir más que un disco diminuto carente de detalles, como pudo comprobar el propio Galileo. A grandes rasgos, un refractor de 7,5 cm o un reflector de 10 cm son los instrumentos mínimos para realizar observaciones satisfactorias cuando Marte se encuentra en oposición, es decir, cuando su disco abarca por término medio un ángulo de 18”.

Con estos instrumentos se puede seguir la rotación del planeta, que tiene un ciclo de 24 horas y 37 minutos. Gracias a la diferencia de alrededor de media hora entre la duración del día marciano y la del día terrestre, en unos cuarenta días Marte nos muestra toda su superficie. El detalle más accesible suele ser uno de los casquetes polares, gracias al notable contraste de color que presenta con el resto del disco. Con refractores a partir de 8 cm se pueden emplear 150x o 180x, lo cual permite intentar una primera aproximación a la cartografía del planeta y observar detalles que han dado pie a largas controversias.

Un refractor de 10 cm o un reflector de 15 cm, permiten apreciar más detalles.

Llevando estos instrumentos hasta el límite de aumentos teóricos, se pueden ver muchos y muy interesantes detalles, entre los que destacan el casquete polar, algo de la orografía del terreno, nubes e incluso grandes tormentas.
Última actualización el Viernes, 25 de Abril de 2008 09:55