| El telescopio Cassegrain |
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| Lunes, 03 de Septiembre de 2007 15:18 | |||
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El Schmidt-Cassegrain es un telescopio poco voluminoso fácil de transportar que se adapta bien a los espacios reducidos. Uno de los mayores problemas para el aficionado que desea disponer de un instrumento de cierta apertura, además del coste, es el volumen y el peso del telescopio. Este molesto problema fue resuelto en los años 60 gracias a la adopción de un esquema óptico del tipo Schmidt, pero con placa de corrección del foco, así como del centro de curvatura.
Así pues, este sistema permite guardar en poco espacio o transportar fácilmente un telescopio de 20cm de diámetro. El esquema óptico básico consiste en un espejo primario cóncavo esférico con el cual se asocian una placa correctora de doble potencia y un espejo secundario convexo. Este último multiplica por un factor de aproximadamente 4 la focal del primario. Las ventajas Ya hemos citado algunas de las ventajas: dimensiones reducidas, ligereza y, dentro de ciertos límites, precios competitivos. Otra ventaja es la comodidad de uso, que permite, por ejemplo, observar el cielo desde un confortable asiento. Además, todos los mandos están al alcance de la mano son fáciles de accionar sin tener que realizar movimientos de contorsionista ni alejarse del ocular. La placa correctora de forma aesférica cierra el tubo y rodea al espejo secundario, que de esta manera no requiere sujeciones auxiliares, que son siempre fuentes de reducción del contraste. El tubo cerrado por la placa disminuye la turbulencia interna del aire y prolonga la vida útil del aluminado o plateado que recubre los espejos.
Otro aspecto que se debe considerar es la gran popularidad de estos instrumentos, para los que existe una amplísima gama de accesrios fáciles de conseguir, que realmente contribuyen a resolver muchos de los problemas que se encuentran en el uso del telescopio. Las desventajas Como se acostumbra a decir, no es oro todo lo que reluce, y los Cassegrain no son la excepción. Hemos dicho que el enfoque se realiza, en casi todos los modelos, desplazando hacia adelante hacia atrás el espejo principal. Esta solución, aparte de las ventajas mencionadas, presenta, sin embargo, dos inconvenientes. Uno de ellos es el hecho de que para obtener las mejores prestaciones posibles es preciso que la distancia primario-secundario corresponda a una medida determinada y no puede variar según el accesorio montado. Según nos alejemos de esta medida, las prestaciones ópticas empeoran. Además en su movimiento de vaivén para el enfoque, el espejo principal sufre desplazamientos laterales, que aunque minúsculos, se manifiestan claramente en la imagen final a causa del gran aumento de la misma. Estos desplazamientos pueden resultar muy fastidiosos sobre todo para los perfeccionistas y evitarlos requiere una mecánica muy precisa. Pero el inconveniente que más afecta a muchos propietarios de un Schmidt-Cassegrain comercial suele ser el nivel de calidad de fabricación, que no siempre alcanza grados de gran perfección, con la consecuencia de que un buen Newton de poca apertura puede ofrecer mejores imágenes a pesar de ser el tubo abierto y de las sujeciones del secundario.
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Esta variación se traduce inmediatamente en una reducción a la mitad de la longitud del tubo, con notables beneficios tanto desde el punto de vista de la ligereza como de las dimensiones del instrumento.





