| ¿Existe vida extraterrestre? |
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| Escrito por Alejandro Fernández | |
| Domingo, 17 de Febrero de 2008 08:51 | |
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¿Y si E.T. no existiera?
"Si están en alguna parte, ¿por qué no nos han visitado todavía?", esta fue la pregunta que el físico italiano Enrico Fermi se hacía, a propósito de las otras civilizaciones inteligentes que podrían poblar nuestra galaxia.
¿Por qué no vienen? ¿Por qué no vemos sus astronaves surcando nuestros cielos o el espacio de un planeta a otro? ¿Por qué no hay indicios de bases suyas en la Luna o en Marte?
Cuando Fermi se planteaba estas preguntas, hace cincuenta años, no había estallado todavía la fiebre de los ovnis; de lo contrario, se habría visto rodeado de un coro de "¡sí existen y nosotros los hemos visto!", acompañado de las lamentaciones y los reproches que los ufólogos más obtusos suelen dirigir a los científicos, culpables, según ellos, de ocultar las evidencias y de estar cegados por los prejuicios.
En realidad, los miles de supuestos avistamientos de astronaves, así como los pretendidos contactos con astronautas extraterrestres encuentran siempre explicaciones bastante más prosaicas: fenómenos poco usuales de luminiscencia atmosférica, aviones de línea, satélites artificiales, globos estratosféricos, fenómenos astronómicos relativamente frecuentes...
Por lo tanto, la pregunta de Fermi sigue siendo válida y actual; y sobre todo, no es tan ingenua como parece... Poco antes de la medianoche
Nuestra especie inteligente apareció en la Tierra hace apenas unos millones de años, lo cual es mucho tiempo según los criterios a los que estamos habituados, pero muy poco en términos astronómicos. Basta pensar que el universo puede tener unos 18.000 millones de años.
Imaginemos que comprimimos toda su historia en un año terrestre y supongamos que el momento presente coincide con la medianoche del 31 de diciembre, mientras que el nacimiento del cosmos, el famoso Big Bang, tuvo lugar el 1 de enero del mismo año. Según este calendario, el Sol y la Tierra existen desde los primeros días de octubre y las primeras especies de homínidos comenzaron a recorrer las sabanas de Tanzania hacia las 22h del día 31 de diciembre. Nuestra prehistoria se desarrolla por enteero en estas dos brevísimas hora que nos serparan del Año Nuevo.
A las 23:10 nuestros antepasados empezaron a fabricar utensilios de piedra, pero sólo a las 23:54 empezaron a utilizar el fuego. El hombre moderno apareció a las 23h 58m 50s, los primeros trabajos agrícolas se emprendieron 16 segundos antes de la medianoche y las pirámides se construyeron 9 segundos antes de las campanadas. Colón descubrió América cuando faltaba menos de 1 segundo para la medianoche y el vuelo de Gagarin tuvo lugar apenas 5 centésimas de segundo antes del momento de tomar las tradicionales uvas, es decir, hoy.
La historia de la astronáutica transcurre en el curso de una sola generación y, sin embargo, en estas 5 centésimas de segundo hemos conquistado la Luna y dentro de poco hollaremos la superficie de Marte. Puesto que nuestra capacidad tecnológica aumenta a un ritmo vertiginoso, mucho más que proporcionalmente al paso del tiempo, dentro de un segundo seremos los amos del sistema solar. Eso suponiendo que no nos hayamos autodestruido antes.
Es probable que más adelante nos aventuremos por el espacio interestelar, buscando nuevos mundos y exportando a otros rincones de la galaxia a nuestra gente, que llevará consigo su inteligencia y la habilidad técnica adquirida. Si encontramos otros seres inteligentes, ¿dialogaremos? con ellos, ávidos de conocer su civilización y sus conquistas.
Viajes interestelares
¿Cuándo sucederá todo esto? Tal vez dentro de un par de minutos en nuestro calendario ficticio. ¿Y cuanto tiempo nos llevará la colonización de toda la galaxia? ¿Una semana? Quizás un poco más: digamos veinte días (mil millones de años en términos reales). Es aquí donde la pregunta de Fermi adquiere un sentido nada trivial.
Si una civilización inteligente como la nuestra necesita como máximo mil millones de años para expandirse por todo el sistema estelar galáctico, y teniendo en cuenta que el Sol no es una de las primeras estrellas nacidas en la Vía Láctea, ¿quién sabe cuántas estrellas habrán producido en el pasado especies inteligentes con una apasionada tendencia por las migraciones interestelares?. Nuestros hermanos cósmicos podrían haber iniciado la expansión desde su planeta hace miles de millones de años y deberían haber tenido todo el tiempo necesario para llegar hasta nosotros. Sin embargo, no hay huellas de su presencia, ni aquí ni en las estrellas vecinas.
Evidentemente, hay algo que no funciona en nuestro razonamiento. Tal vez, los viajes interestelares no son tan fáciles como habíamos imaginado. O uizá las civilizaciones más evolucionadas acaban sus días destruidas por alguna catástrofe o por ellas mismas. O tal vez se conforman ocn el refinado bienestar alcanzado gracias a las conquistas técnicas y no abrigan ambiciones expansivas.
O también puede ser que las especies inteligentes cumplan su ciclo evolutivo en plazos relativamente breves, para luego extinguirse, como ha sucedido ya con tantas familias zoológicas en la historia de nuestro planeta.
La otra opción es considerar que no existen inteligencias extraterrestres y que somos los únicos seres racionales y evolucionados de la galaxia. Esta conclusión es la formulada por una corriente de pensamiento que propugna el llamado "principio antrópico", pero la rechazan la mayoría de los astrónomos, que se resisten a colocar al ser humano en el centro del universo.
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| Última actualización el Viernes, 25 de Abril de 2008 10:29 |








